En tiempos de crisis del coronavirus, la política se realiza principalmente con números, curvas y parámetros que para muchos son difíciles de entender, como el denominado «valor R».
Nuestra Señora transportada en pickups.
Día religioso para muchos.
Una fe que se transporta. Una fe nómada.
En China, las autoridades volvieron a cerrar una ciudad completa debido a un rebrote de casos de COVID-19.
Aire ligero hacia el fin de la tarde; en la mañana, neblina.
Una noticia sobre grúas que llevan familiares hasta las ventanas de los pisos superiores de una residencia de ancianos.
La tarde del martes 12 de mayo de 2020, Nicolás Maduro firmó la segunda extensión del Estado de alarma que ordena cuarentena nacional debido a la pandemia de COVID-19.
Como si las mujeres y los hombres y los niños y los perros y hasta los propios autos y las máquinas en funcionamiento todavía no pudieran producir a gusto todos sus sonidos habituales.
Interpol, Europol, el FBI o Naciones Unidas han venido alertando las últimas semanas del incremento de ciberdelitos relacionados con la pandemia de coronavirus.
Un grupo de personas alrededor de la información.
Y sí, la información es el fuego del siglo y el siglo está frío.
Mi cartera está sentada en una silla de mi habitación. No es elegante, pero sí práctica y segura. Le cabe lo que necesito, hasta mi laptop.
Fue uno de los mayores éxitos de la OMS: el 8 de mayo de 1980, la institución anunció la completa erradicación de la viruela, una enfermedad que, desde tiempos inmemoriales, mataba a millones de personas en todo el mundo.
